Beatriz
Portinari se llamaba. Bice era el hipocorístico que utilizaban para dirigirse a
ella, sus allegados. Dante la idealizó en su Vida Nueva y especialmente en la Divina Comedia. Cuentan que el
escritor florentino la conoció a la temprana edad de nueve años y se enamoró
perdidamente. El poeta no volvió a verla sino hasta nueve años después. Más
aun, existe quien afirma que éste solo la vio una vez y ni siquiera habló con
ella y aun hay extremistas que aseguran que fue una invención de la imaginación
del bardo. Lo que es un hecho, es que éste nunca proporciona indicios de la
identidad civil de su musa.
Beatriz
es para Dante una exégesis romántica. Su valor es netamente simbólico y
representa la imagen del amor más puro, susceptible de existir. Si bien Dante
fue casado y tuvo hijos con una mujer que evidentemente no fue su amada, es
inconcebible asumir el amor de Dante como una pasión adúltera.
Algunos
historiadores afirman que era hija de Folco Portinari y que vivía muy cerca de
casa de Dante. Se dice que murió contando solo veinticuatro años de edad y que
tras su muerte, se convirtió en símbolo de la fe y en guía y protectora
celestial. La idealización por excelencia del amor en su faceta más sublime,
desde cualquier punto de vista.
Así
pues, quizá sin proponérselo, la hija de uno de los más ricos comerciantes de
la toscana inspiró una de las más grandes obras de la literatura universal e
inició la concepción idealizada de la mujer, que un poco de tiempo después,
ganaría popularidad a través del llamado amor cortés y autores como Francisco Petrarca,
que se inmortalizó como sonetista inspirado por Laura.
Transcurridos
los años, Alfredo de Musset dedicaba sus obras a Lucía y el propio Goethe en
Fausto, hablaba de Margarita, como la encarnación de la pureza y
paradójicamente, como instigadora de fortísima pasión.
A
mayor abundamiento, sabemos lo que consigna Homero en La Iliada respecto de Helena
de Troya, como origen de la confrontación entre dos de las más poderosas
naciones de la antigüedad. La mujer ha sido pues y siempre será, motor de los
más osados y sublimes actos del hombre. No en balde a la vista de algún
conflicto o un caso particularmente intrincado, los franceses dicen cherchez la
femme, buscad a la mujer, sabedores de la capacidad que las féminas tienen para
auspiciar las más disímbolas causas.
Alejada
un tanto de la imagen etérea de las musas de los poetas y de la controversial
personalidad de la princesa troyana, no podemos soslayar a una Juana de Orleáns
o de Arco, artífice de la nacionalidad francesa o a nuestra madre primigenia,
Eva, que propició que Adán prefiriera sufrir las consecuencias de la
proscripción y del destierro, antes que perder a su consorte. Espero con los
ejemplos presentados con antelación, patentizar que las mujeres son capaces de
llevarnos a los hombres a realizar las más grandes hazañas y a cometer los más
sublimes heroísmos.
Es
precisamente una mujer, quien ha sido ungida como abanderada del Partido de
Acción Nacional para contender por la alcaldía de Mérida. Además detenta el
mítico apelativo: Beatriz y se ha erigido como vencedora de un proceso
electoral interno inusitadamente competido, consiguiendo imponerse a un joven
contrincante que realizó una gallarda oposición. Como puede verse, al conjuro
de su nombre, se realizó la primera hazaña: triunfar en la elección interna y
asevero esto, pues no faltó quien hablara de que el panismo meridano le daría
la espalda. Como puede constatarse a partir de los resultados, no sucedió así.
La
idea de Beatriz puede resultar inspiradora y motivar a sus cofrades a lanzarse
hacia el combate y alzarse triunfadores. El tema de Beatriz puede mover a
convertir a hombres comunes, en verdaderos paladines y animarlos a enfrentar a
los dragones (en este caso dinosaurios); y vencerlos. La esencia de Beatriz
puede ser vivificante y salvadora para las huestes blanquiazules y sugerirles
esforzarse, luchar y sangrar sin tasa, en pos del supremo ideal: la libertad de
Mérida y su renuencia a transigir con el continuismo e imposiciones priistas,
fruto de las más arcaicas y autoritarias concepciones del ejercicio del poder.
Que
sea Beatriz el ideal y el estandarte. Que sea la imagen que los panistas
conserven en la mente cuando marchen al combate y que sea el concepto que les
diga que vale la pena luchar por hacer de este pequeño jirón de patria, esa
patria ordenada y generosa con la que sueñan todos los hombres de bien. Que
infunda Beatriz el orgullo de saberse integrante de un sector comprometido con
la búsqueda del bien común y el respeto a la dignidad de la persona. Que
inspire Beatriz al electorado la certeza de que los panistas son una
alternativa viable políticamente para hacerse gobierno.
Sea
Beatriz la fuerza que devuelva al panismo, la vieja mística requerida para
llegar casa por casa, a difundir el mensaje de la dignidad, de la resistencia
contra las acechanzas. Sea Beatriz la identidad con la que todos puedan ser
capaces de comulgar, sea Beatriz factor de unión.
Si
la Portinari
pudo inspirar al Dante, ¿será Beatriz Zavala capaz de emular la hazaña y hacer
resurgir al panismo, derrotando a quienes se sienten de antemano triunfadores y
seguros ocupantes del palacio municipal? Esperemos que sí. Mérida es una ciudad
a la que no le sienta bien maquillarse de rojo encendido y a la que hay que
llevar más que solo en el corazón, metida en cada partícula de nuestra piel.
Hago votos porque en lo sucesivo el patronímico de Beatriz sea de Mérida; y comience
con ello la epopeya.
1 El Lunes, 22/Febrero/2010 08:39 pm Alberto Montenegro dijo:
Sublime, Memo... ¿Cómo haber desconocido que existía pluma como la tuya en el ciberespacio? Esa comparación de la Beatriz de Dante Alighieri a la Zavala es algo que no se le hubiera ocurrido ni a Franz Fortuny... y eso que ya es decir.
Veo que cada artículo tuyo te superas. No hay comparación contigo. Eres grande, pero sobre todo, muy valiente.
Sigue así... no te de miedo de expresar tu pensamiento. Sin duda alguna serás referencia de muchos.
P.D.
¿No crees que así como hay gente que diosifica a una mortal como Beatriz Zavala también hay otra sarta de idiotas que pueden llegar a hacer lo propio con Ivonne de Corazone o Angélica?
2 El Martes, 23/Febrero/2010 06:29 pm ofelia camara dijo:
Muy bien escrito. te felicito.
3 El Miercoles, 24/Febrero/2010 05:45 pm Luis Rodríguez dijo:
Sólo tengo una duda, ¿es esto una solicitud de empleo o es el primer encargo de un empleo ya arreglado?
Conozco a muchos "lamebotas", pero esto es sublime.
Si lo leyera Dante se regresaría al infierno y no saldría de allí hasta el próximo trienio.
Deja tu comentario
Texto Grande | Texto Pequeño
Imprimir esta Opinion
Enviar esta Opinion por E-Mail
Compartir en:
Suscribase y reciba nuestras noticias en su e-mail: