El Consejo General de Huelga convocó en abril de 1999 al paro de actividades
que culminó el 6 de febrero del 2000 con la toma de las instalaciones de la UNAM
por parte de la Policía Federal Preventiva. Estos fueron los principales líderes
estudiantiles en aquellas jornadas
Más moderados que ninguno
El CGH no quiso repetir el modelo del CEU, en el
que unos cuantos personajes se convirtieron en voceros y negociadores, y buscó
liderazgos en rotación. Por lo mismo, en las discusiones y en la práctica se
definieron varias líneas de pensamientos que le dieron salida a todas las
ideas.
La corriente de los moderados o RED, fue la más desprestigiada hacia
dentro del movimiento. Bolivar Huerta, como representante de la Facultad de
Ciencias, en el momento más álgido del conflicto fue expulsado por los ultras
que lo señalaron como culpable de haber acelerado el fin de la huelga y de
venderse al PRD. Tras de las elecciones presidenciales del 2006, en su faceta de
"eminente físico matemático", reveló un supuesto fraude cibernético mediante la
aplicación de un algoritmo, cometido en contra del candidato Andrés Manuel López
Obrador.
A Huerta se le respetó su plaza de profesor adjunto y hasta obtuvo un
puesto en la rectoría.
Fernando Belanzaurán, otro de los moderados, delineó
un perfil en su blog: "Miembro prominente del ´Ala moderada´ del CGH respaldó la
llamada Propuesta de los eméritos y pugnó por una solución negociada al
movimiento para evitar el rompimiento del paro mediante la policía, como
desgraciadamente sucedió". En cuanto acabó la huelga, se afilió a la corriente
Nueva Izquierda (los Chuchos) del PRD y desde ahí alcanzó varios puestos:
Secretario de Finanzas y de Análisis Político en el Comité Ejecutivo Estatal del
PRD en el DF, Secretario de Formación Política del Comité Ejecutivo Nacional del
PRD. Actualmente es Consejero Nacional y forma parte de la Comisión para la
Reforma del PRD. En el 2006 el subcomandante Marcos lo humilló en una carta
pública.
Rodrigo Figueroa "El Shazam", era muy joven cuando se unió al CGH y
aunque abandonó el movimiento antes del 6 de febrero de 1999, esa noche al salir
de una entrevista en Canal 40 fue detenido y encarcelado.
Alberto Pacheco "El
Diablo" ha recibido rechazos de las autoridades de la UNAM para ingresar a
trabajar, por lo que tuvo que buscar empleo en otras áreas, manejando un taxi,
por ejemplo. El año pasado estuvo a punto de trabajar en el equipo de Clara
Brugada en Iztapalapa, pero el affaire "Juanito" lo impidió. Después consiguió
una plaza en Luz y Fuerza del Centro semanas antes de que el Gobierno Federal
ordenara la toma de instalaciones de la empresa.
Los ultras: radicales y moderados
Dentro de los mismos ultras existió la
llamada corriente de los moderados a la que nombraron "En Lucha por el
Socialismo" y que al final resultó la corriente dominante en las discusiones y
votaciones. Formada por profesores con experiencia en anteriores movimientos,
sus líderes fueron Guadalupe Carrasco "La Pita", Leticia Contreras "La Jagger" y
Mario Benítez "El Gato".
Leticia Contreras continúa dando clases en la
Facultad de Ciencias y se le recuerda por ser la mujer que más tiempo duró en la
cárcel luego de su detención. Pretendió, sin suerte, ser profesora en otras
instituciones, rechazo que ella atribuye al estigma de ser activista. También
fue expulsada del sindicato de la UNAM.
Benítez, en la actualidad es
integrante del Sindicato Mexicano de Electricistas, en el equipo de defensores
de Martín Esparza y da cátedra en la Facultad de Economía. "El Gato" fue de los
más atacados por los medios aunque en los hechos nunca fue de los más
radicales.
Guadalupe Carrasco "La Pita" fue detenida el mismo día en que el
flamante nuevo rector Juan Ramón de la Fuente anunció que cancelaría las órdenes
de aprehensión contra miembros del CGH. Activista desde los años setenta,
participó en la huelga universitaria de 1987 y ya como académica de la Facultad
de Ciencias se unió a la Corriente "En Lucha..." que aun celebran asambleas en el
mítico Auditorio Ho Chi Minh de la Facultad de Economía. "La Pita", como varios
miembros del CGH, fue asesora del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, en
el conflicto contra el Estado Mexicano por la expropiación de sus tierras para
la construcción de un aeropuerto en Texcoco.
Alejandro Echavarría, el
legendario "Mosh", y David Jaramillo, ambos fundadores del grupo "Conciencia y
libertad", son catalogados como radicales medios. "El Mosh" era un destacado
estudiante en la carrera de Sociología y luego de su expulsión tuvo qué
diversificar sus actividades. Fue profesor interino clandestino en la Facultad
de Ciencias Políticas de la UNAM, se convirtió en papá y comerciante. Asesoró a
la Sección 18 de la CNTE y a mineros de Michoacán. Enfrentó procesos penales en
el Reclusorio Oriente por daños a propiedad ajena, robo, peligrosidad social,
asociación delictuosa, terrorismo, entre otros. De todos ellos fue absuelto.
Ahora vive retirado de la vida política en Playa del Carmen, Quintana Roo, donde
ejerce el comercio de puerta en puerta, da clases de idiomas mientras intenta
rehacer su vida al lado de su esposa e hijo. Aun sueña con titularse y recibir
la medalla Gabino Barreda (que le fue otorgada pero que rechazó), de un rector
al cual respete.
A David Jaramillo se le recuerda por ser quien expulsaba a
los moderados pero también el que enfrentaba a los periodistas (quitaba sus
rollos a los fotógrafos), como brazo derecho que era del Mosh. Irónicamente, al
terminar la huelga, halló trabajo como fotógrafo de El Universal donde ha vivido
jornadas intensa como la del 3 de noviembre del 2003. Ese día, miembros de la
APPO parapetados dentro de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca,
lanzaron petardos contra elementos de la Policía Federal Preventiva y uno de
ellos hirió a David quien fue trasladado a un centro médico de la localidad en
un helicóptero de la PFP, institución a la que enfrentó como
activista.
Quienes son recordados como los más radicales del movimientos son
Jorge Martínez Valero y Argel Pineda. Estudiante en la Faculta de Ciencias
Políticas cuando estalló la huelga, Martínez Valero perdió el anonimato con el
que se conducía cuando una foto suya, en la que elementos de la PFP lo trepan en
una camioneta, fue exhibida en la portada de medios de circulación nacional. Con
el tiempo se convirtió en enfermero en la Secretaría de Salud y al final se coló
al sindicato de dicha dependencia. Ha conseguido diferentes trabajos de donde lo
corren al saber de su pasado cegehachero, por lo que en entrevista reciente
pidió que lo dejaran seguir con su vida y no lo estigmatizaran más.
A Pineda
le decían "El guerrillero" y tras de ser expulsado de la UNAM, se refugió en la
UAM Xochimilco en donde estudio Diseño Gráfico. Se recuerda su histórica defensa
de su hermana cuando granaderos del GDF la agarraron a patadas en un bloqueo al
periférico. Ella ahora es dueña de una sex shop en Coyoacán.